La Justicia sostuvo que los profesionales que atienden a mujeres por complicaciones derivadas de la interrupción de un embarazo no deben dar aviso a la Policía. El fallo argumenta que están avalados por el secreto profesional.

La Justicia ratificó que un médico que atiende a una paciente que se autoinfligió un aborto y que, a causa de eso, corre riesgo de muerte, no tiene obligación de denunciarla.

El fallo, dictado por la Sala Sexta de la Cámara del Crimen, exculpa a la mujer porque afirma que «su presencia ante el médico para tratar el aborto, que si bien provocó ahora no puede controlar, en sus últimas consecuencias implica mostrar su cuerpo, descubrirse en su más íntimo secreto, confesar su delito».

La decisión del tribunal hace referencia a un caso registrado el año pasado en la Ciudad. El 21 de noviembre, un médico del hospital Santojanni, que atendió a una mujer que llegó al centro asistencial «debido a complicaciones ocasionadas por maniobras abortivas», dio aviso a la Policía de la situación.

Los camaristas Marcelo Lucini, Gustavo Bruzzone y Luis Bunge Campos, basados en la vieja doctrina «Natividad Frías», ratificaron que «no puede instruirse sumario criminal en contra de una mujer que haya causado su propio aborto, o consentido en que otro se lo causare».

«El médico que la atendió no tenía la obligación de denunciar a la autoridad policial la existencia de las maniobras abortivas, ya que había tomado conocimiento de ellas en el ejercicio de su profesión, correspondiendo, en consecuencia, el respeto del secreto profesional», subraya el fallo.

La decisión de los camaristas anula así la investigación que había dispuesto en primera instancia el juzgado de instrucción número 44, a cargo del magistrado Eduardo Daffis Nikilson.

«Si una mujer busca auxilio médico porque se siente herida en su organismo, a veces con verdadero peligro de muerte, lo hace desesperada, acosada por la necesidad, forzada a ello contra su propia voluntad», concluyeron los camaristas.

(Fuente: DyN)

Ratifican que los médicos no tienen la obligación de denunciar a pacientes que abortaron