Marcha del Domingo 25 de Noviembre de 2007  por el Día internacional contra la violencia hacia las mujeres

Historia

El 25 de noviembre de 1960, en República Dominicana, fueron asesinadas a golpes Minerva, Patria y María Teresa Mirabal por un grupo que respondía al dictador Leonidas Trujillo. Estas mujeres que se denominaban a si mismas como las Mariposas, fueron fervientes luchadoras contra la dictadura en su país que les valió la persecución, la cárcel y la tortura. Ese asesinato, realizado por un régimen que respondía a los Estados Unidos, marcó un punto de no retorno en el gobierno del dictador que fue expuesto ante el mundo como un asesino. Este crimen hubiera pasado como un acto criminal de un sádico, si no fuera porque miles de mujeres reconocieron, en el sufrimiento de las hermanas Mirabal, su propio sufrimiento. Su propio sufrimiento cuando sus familiares estaban en la carcel (muchas veces por problemas políticos) y ellas tenían que mantener la casa y ocuparse de los presos. Su propio sufrimiento cuando eran golpeadas por sus maridos y tratadas como pertenencia. Su propio sufrimiento cuando el Estado establecía que las mujeres eran iguales, desde el punto de vista juridíco, a los menores.

Es por eso que el 25 de noviembre fue declarado día Internacional contra la Violencia hacia la mujer, en el Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y del Caribe, celebrado en Bogotá (Colombia) en julio de 1981. Este encuentro fue un espacio de denuncia de la violencia de género, la violación, el acoso sexual a nivel de los estados incluyendo la tortura y los abusos sufridos por prisioneras políticas. Es importante recordar que en ese momento, la mayoría de los países latinoamericanos vivían bajo dictaduras y que, en muchas de ellas, como ocurrió en Argentina, las mujeres estuvieron en la primera fila en la lucha contra estos regímenes. En los años posteriores, la cantidad de prisioneras políticas disminuyó con la llegada de los gobiernos «democráticos». Sin embargo, la situación de la mujer social y jurídicamente no cambió demasiado.

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