Ni presas ni muertas por abortar, en Argentina y en el mundo

3 de mayo de 2019

Desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, sentimos nuestro cada avance y retroceso en Latinoamérica y el mundo en relación con la conquista del derecho al aborto voluntario legal, seguro y gratuito.

En México, la interrupción voluntaria del embarazo es legal solo en Ciudad de México, pero la lucha del movimiento feminista con su creciente marea verde impulsa, junto con algunas legisladoras, el debate para demostrar que se trata de una cuestión de salud pública y derechos humanos. Con esto se busca evitar la criminalización de las mujeres y personas con capacidad de gestar, ya que desde enero de 2018 hasta febrero de 2019 se han abierto 668 carpetas de investigación por aborto, tipificado como delito del fuero común por atentar contra la vida y la integridad corporal, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

En Brasil, en cambio, el aborto es completamente ilegal según el Código Penal brasileño, pero no punible si el embarazo es producto de una violación, si existe riesgo de vida de la mujer o persona gestante o si el feto es portador de anencefalia. En febrero de este año, en una votación simbólica, las y los senadores recuperaron un proyecto de 2015 del pastor Magno Malta (exsenador por el Partido de la República) que modificaría el artículo 5 de la Constitución añadiendo la siguiente frase: “la inviolabilidad del derecho a la vida desde la concepción”. Esto permitiría que el Senado volviera a tratar el proyecto de enmienda constitucional número 29. El cambio de la Constitución impactaría en todo entendimiento del conjunto de las leyes brasileñas, incluso las que garantizan hoy el aborto legal en los tres casos de no punibilidad. Con la aprobación de ese texto, se alterarían las relaciones jurídicas entre madre (o persona gestante) y feto. Se trata, por lo tanto, de la construcción de un instrumento constitucional que impediría que las prácticas de aborto legal descritas en el artículo 128 del Código Penal brasileño fueran implementadas, lo que representaría un retroceso en materia de autonomía de las mujeres y personas con capacidad de gestar para tomar decisiones sobre sus cuerpos.

Las buenas noticias nos llegan desde Corea del Sur, que avanza generando un precedente para los países de la región. El Tribunal Constitucional de ese país falló, en una sentencia histórica, a favor de cambiar la ley que prohíbe el aborto en casi todos los supuestos. Los jueces del tribunal consideraron que la ley que data de 1953 es contraria a la Carta Magna, es anticonstitucional y deberá ser enmendada por la Asamblea Nacional (parlamento) antes del final de 2020 para que se permita el aborto en determinados supuestos durante las fases tempranas del embarazo. En la actualidad Corea del Sur prohíbe el aborto, aunque una ley aprobada en 1973 permitió el aborto solo en casos de violación, incesto o riesgo para la madre. Fuera de esas causales, las mujeres y personas con capacidad de gestar pueden ser juzgadas, y los/as médicos/as que realizan la práctica pueden ser condenados/as con hasta 2 años de prisión.

En 2009, Ruanda tenía una legislación sobre aborto restrictiva, que permitía la práctica solo en casos de riesgo de salud física o de vida de la gestante (y con el requerimiento de la certificación de dos médicos/as y un permiso judicial). En 2012, se incorporaron más causales: violación, matrimonio forzado, incesto y malformaciones fetales graves o incompatibles con la vida. El año pasado, se modificó el Código Penal y se eliminó el requerimiento de la certificación del segundo profesional de la salud y del permiso judicial. En abril de este año, el presidente perdonó la pena a 367 niñas, adolescentes y mujeres encarceladas por aborto, complicidad para cometer aborto e infanticidio (delito por el que se juzga a muchas mujeres que abortaron). Nos solidarizamos con las miles de mujeres y personas con capacidad de gestar que continúan presas por delitos relacionados con aborto y nos sumamos al reclamo por su liberación.
¡Ni muertas ni presas por abortar!

Nos mueve el deseo de cambiar el mundo, y lo estamos logrando; nos solidarizamos y nos sentimos parte de todas las luchas por el derecho de las mujeres y personas con capacidad de gestar a decidir sobre nuestros cuerpos y proyectos de vidas.

#SeguimosHaciendoHistoria #AbortoLegalYa

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