Ni Muertas Ni Presas por aborto

En los seis primeros meses del año 2020 en la provincia de Santiago del Estero tres mujeres, de entre 24 y 26 años fueron presas por aborto: en las localidades de Forres (a 45 km de la capital provincial), Ojo de Agua (a 155 km de la capital provincial) y Nueva Esperanza (a 215 km de la capital provincial). Este viernes 26 de junio supimos que una cuarta mujer, de 23 años y madre de tres niñxs de 2, 5 y 7 años, proveniente de la localidad de Añatuya (a 185 km de la capital provincial) no quedó detenida porque la fiscalía decidió no acusar, pero amenazó con hacerlo y los medios de comunicación tomaron el hecho como cierto. Santiago del Estero no adhirió al Protocolo para la Atención Integral de las Personas con Derecho a la Interrupción Legal del Embarazo y se encuentra entre las provincias con mayor tasa de partos en niñas menores de 14 años.
El Estado de Santiago del Estero debe tomar la decisión política de incluir a las mujeres, niñas y adolescentes y personas con capacidad de gestar como ciudadanas con derechos y entrar al siglo XXI por la puerta de la inclusión con justicia de género.
En Argentina no es común hallar procesos penales que se caratulen como “Aborto”; en realidad tienen otras carátulas que esconden una realidad conocida en los tribunales, así como hace años la violencia de género no se llamaba violencia de género. Así como las violaciones a veces en la Justicia tienen otros nombres, como “desahogo sexual”.
Sin embargo hay más mujeres de lo que pensamos, o creemos, o sabemos, que no tuvieron acceso a un aborto voluntario en condiciones seguras, que fueron expulsadas del sistema de salud y forzadas por el Estado a llevar adelante un embarazo. Son las mujeres que hoy están presas. Es un número oculto tras otras carátulas, defensas no feministas, el estigma del aborto y las rejas.
En estos primeros meses de 2020 murieron mujeres por aborto, otras entraron en las cárceles y muchas se han visto obligadas a llevar adelante embarazos productos de violaciones: sépalo el Pueblo, pero por sobre todo exigimos que lo asuman los gobiernos que tienen la responsabilidad de evitar estas torturas. ¿Cuántas mujeres estuvieron en riesgo de ser criminalizadas? Señores y señoras, queremos saber: ¿cuántas niñas y adolescentes han continuado embarazos producto del abuso de poder y la violencia sexual?
Esta realidad demanda la sanción de una ley, la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que incluye el acceso a lo que ya es derecho desde 1921: las interrupciones legales cuando hay una causal.
Enfatizamos la responsabilidad del Estado, en sus tres poderes, en la garantía del acceso a la salud sexual y reproductiva y a la educación sexual integral, haciendo eco del lema de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”.
A casi dos años de la decisión política de rechazar una ley que salvará vidas, volvemos a decir: ¡CLANDESTINAS NUNCA MÁS, ABORTO LEGAL YA!

NiMuertasNiPresasPorAborto #AbortoLegal2020

EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR
ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR
ABORTO LEGAL PARA NO MORIR
ABORTO LEGAL, UNA DEUDA DE LA DEMOCRACIA

Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro Y Gratuito
Coordinadora de la Campaña 28 de Septiembre para América Latina Y El Caribe

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