“La jueza es incompetente para dictar este fallo”

El 13 de marzo, la Corte Suprema de Justicia de la Nación estableció en el caso “F.A.L.” que las mujeres con un embarazo producto de violencia sexual se encuentran constitucionalmente protegidas para realizar abortos de acuerdo al artículo 86 del Código Penal.

Por Andrés Gil Dominguez, constitucionalista – Clarín

Los jueces, entonces, tienen la obligación constitucional de hacer efectiva esa interpretación de la Corte Suprema. De lo contrario incurren en un alzamiento inconstitucional en donde los estrados judiciales se transforman en púlpitos religiosos y el derecho democrático en una peligrosa religión de Estado. Esto significa que la jueza Myriam Rustán de Estrada es incompetente para dictar el fallo. El año pasado varios órganos de aplicación de los tratados de Derechos Humanos recomendaron al Estado argentino que debía aplicar el artículo 86 sin ninguna clase de obstrucción administrativa o judicial para evitar situaciones discriminatorias. La Corte Suprema dictó ese fallo para sortear situaciones dilatorias que atentaran contra la dignidad de las mujeres y de las niñas que quisieran abortar. La interpretación judicial que de la Constitución hace la Corte en sus sentencias, tiene el mismo rango que la Constitución interpretada. Se trata de la Constitución “más” la interpretación, a lo cual se suma las normas establecidas por los Instrumentos Internacionales sobre derechos humanos con jerarquía constitucional y las interpretaciones que de ellas realizan los órganos de control previstos en dichos Instrumentos Internacionales. De esta forma se garantiza la supremacía constitucional con plena eficacia.

Nota publicada en Clarín

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